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Guillermo Matti, el inmigrante suizo que hizo posible el surgimiento del pueblo de Campana

Años antes que el pueblo fuera loteado, y mucho antes que se convirtiera en un emporio industrial exponente del modelo agroexportador, la visión de Guillermo Matti marcó a fuego el destino de nuestro pago.

Retrato de Guillermo Matti

​Por Oscar José Trujillo (Doctor en Ciencias Sociales y Humanas, Universidad Nacional de Luján)

La primera -y justificada- referencia que nos hacemos al pensar en el origen de nuestro pueblo, se asocia a los propietarios de la estancia "El rincón de Campana", los hermanos Luis y Eduardo Costa. Nada desajustada la conexión, que rescata a quienes tomaron la decisión de lotear tierras que desde 1855 habían sido destinadas a un innovador proyecto de producción rural y al que los avatares de una extremadamente frágil y oscilante economía nacional había llevado a una crisis casi terminal.


Pero cinco años antes de ese loteo, -formalizado en el modernista plano trazado por el ingeniero Carlos de Chapeaurouge en 1875-, un proyecto empresarial sería determinante para hacer viable el negocio inmobiliario con el que los hermanos Costa saldrían de su crisis.


En 1870, el empresario suizo Guillermo Matti obtenía la autorización gubernamental para la construcción de "un camino de fierro" que uniría la ciudad de Buenos Aires con el puerto de Campana. No existía ni pueblo ni industrias aun en nuestro pago.

Pionero de la navegación a vapor en nuestro país, Matti fue el responsable del proyecto más trascendente relacionado a los orígenes de Campana: proyecto que hizo posible en primer lugar, el surgimiento del pueblo de Campana; luego la consolidación de su puerto, y más tarde la radicación de numerosas industrias en nuestro pago y el poblamiento con cientos de familias de inmigrantes.


De hecho, las obras de construcción de la línea férrea fueron un importante factor de atracción de población, como quedó reflejado en el periódico de Capilla del Señor "El Monitor de la Campaña", que en 1872 daba cuenta de la necesidad de crear una guardia policial en el puerto de Campana por la cantidad de población que las obras del ferrocarril convocaban.


La empresa naval de Matti, que navegaba entre Corrientes y Buenos Aires con catorce barcos, contaría luego de la inauguración del tramo ferroviario con una estación de transferencia. El emplazamiento de la antigua estación a orillas del Paraná de las Palmas, permitía que pasajeros y mercancías pudieran conectar el recorrido que hacían los vapores desde y hacia Rosario con el ferrocarril que conectaba al flamante puerto de Campana con la ciudad de Buenos Aires.


Aunque la concreción de su proyecto no estuvo exento de traspiés que prácticamente arruinaron a Matti, -quien se vio obligado a transferir la compañía a una sociedad británica-, en 1876 la línea férrea estuvo finalizada y en abril quedaba inaugurado el tren que la historia conoció como "tren de los Costa".


Cuando en octubre de 1888 Matti falleció en Buenos Aires, el periódico "El Mosquito" destacaba su espíritu emprendedor señalando que: "fue el que implementó la navegación a vapor en los ríos. Fue también el iniciador de los ferrocarriles de Tucumán y Campana y de muchas otras empresas (...). En una época se citaba su fortuna como una de las más poderosas de la plaza. Desgracias de familia y de negocios, unidas a una honradez acrisolada y escrúpulos quizá excesivos, minaron poco a poco esa fortuna laboriosa y honradamente levantada, hasta que quedó reducida a nada".


Oscar José Trujillo

Doctor en Ciencias Sociales y Humanas

Universidad Nacional de Luján

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