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#8M: Sol, una mujer trabajadora y una militante de la nueva generación política

En este #8M, hablamos con una mujer que trabaja y ha podido hacer propio un ámbito social históricamente dominado por hombres, y donde el machismo encuentra uno de sus más propicios hábitats: la política. Con una incansable militancia dentro del peronismo es testigo del cambio de época y de la masiva llegada del feminismo a las diversas organizaciones que se encuentra dentro del sector partidario más heterogéneo de la historia argentina. Sabe que aún existen desigualdades pero entiende que forma parte de la generación política que viene a cambiar eso. Te invitamos a conocer a Soledad Calle, una mujer trabajadora de Campana que intenta a diario construir un espacio para que las futuras generaciones puedan encontrarse con un mundo más igualitario.

Campana tiene algunas características un tanto difíciles de analizar sencillamente, al ser una ciudad por excelencia industrial tiene un movimiento obrero muy fuerte y con una importante presencia dentro del peronismo, lo que se refleja en la cantidad de años que estuvo esa fuerza en la intendencia. En ese marco, cuando aún no era tan visible la problemática de género, tuvo una intendenta por dos mandatos pero a la vez no se habían podido consolidar hasta la actualidad liderazgos de mujeres.


Soledad Calle llegó al recinto en el 2015, en un contexto muy adverso, con el macrismo haciendo su debut en la intendencia y como fuerza oficialista. Fue tercera en la lista del Frente para la Victoria, detrás de Osvaldo Fraticelli y Luis Chessini, en ese momento el cupo hablaba de un tercio de mujeres en las listas. Con una fuerte militancia en La Cámpora, Sol llegaba desde el sector más kirchnerista dentro del peronismo. Luego de mucho trabajo pudo posicionarse como una de las concejales jóvenes más destacadas del cuerpo legislativo.


En el 2017, en las elecciones intermedias, Cristina Fernández de Kirchner volvía a la política de la mano de Unidad Ciudadana y a nivel local la vuelta de "la Jefa" terminó de acomodar a los dirigentes dejando en primer plano a aquellos que nunca la negaron tras la derrota del 2015. En ese contexto Sol Calle se hizo de la presidencia del bloque y junto a un importante número jóvenes dirigentes empezaron a perfilarse como "la nueva generación política peronista de la ciudad". Es que, la derrota del giroldismo dejó al espacio político descabezado y ahí surgió el lugar para que llegue una nueva camada de políticos peronistas.

Calle en la sesion extraordinaria del 2019 donde realizo una gran exposición en medio de un álgido debate

Tras dos años como presidenta del bloque, renovó banca en las pasadas elecciones y continúa construyendo un lugar muy importante dentro del peronismo local. Aunque durante la entrevista nos comentaba que hablar de género "la incómoda" porque hay muchas compañeras con más solidez en el tema, pudimos ver que en el 2016 cuando recién emergia esta nueva ola feminista en el país, en su rol de concejal presentó un proyecto que contenía entre otras cosas el pedido para crear un Foro de Mujeres que garantice la generación de políticas públicas para promover la igualdad de género, así que esta problemática nunca le fue ajena.


Por eso, en este #8M, nadie mejor que ella puede explicar lo que es habitar, luchar y crecer en un espacio social ligado intensamente desde sus raíces al movimiento obrero y a los hombres. Con dos pilares históricos como Eva y Cristina, el peronismo se abre a la lucha de las mujeres dentro de un mundo patriarcal donde todo cuesta un poco más.



  • ¿Qué entendés por feminismo?

Es el movimiento emancipatorio más importante del siglo que le toca vivir a nuestra generación, hace base fundamentalmente en reivindicaciones sociales, políticas, económicas y culturales que nos pongan a las mujeres en pie de igualdad con los hombres. Somos el primer caso de una mayoría que estamos en detrimento de una minoría, porque somos mayoría mujeres las que habitamos el mundo y sin embargo llevamos miles de años de sometimiento al otro género.


  • ¿Y para vos en tu vida?

Hace pocas semanas junto a la Ministra de genero de la provincia, Estela Diaz y la viceministra Lucia Portos.

El feminismo a mi vida llegó tardíamente, un poco porque tengo 36 años y soy producto de la sociedad que vivimos, y otro poco porque también lo abrace y lo comprendí tarde. Tengo una compañera que para mi siempre fue faro en este camino, que es Lucía Portos la actual viceministra de la Mujer en la provincia de Buenos Aires. Hace 12 años Lucía ya era feminista, y la verdad es que yo no la comprendía. Con el pasar de los años, del sostenimiento de sus posiciones y el surgimiento del primer “Ni Una Menos”, porque como tantas producto de ese primer grito de paren de matarnos, es que después, a partir de ahí empezó el feminismo a profundizar en todos los aspectos de mi vida y en todos los aspectos de nuestra práctica política. A mí me me transformó en términos militantes, en términos de pensar nuestro rol en la sociedad, pero también fundamentalmente en las responsabilidades y en entender cuál es el rol del Estado para generar esa sociedad y esa comunidad mucho más igualitaria que anhelamos.


  • El día de la jura en el HCD, el pasado 10 de diciembre, lo hiciste con el pañuelo verde. ¿Porque?

Mi posición respecto de la legalización del aborto siempre fue positiva, y más allá de todo lo que después incorporamos desde el feminismo como el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos y demás, yo soy una convencida de que vamos a vivir mejor cuando tengamos una sociedad menos hipócrita. A a los 16 años ,hace 20, supe dónde quedaban Campana el consultorio clandestino que hacía los abortos.

Entonces creo que como ciudadana de Campana, para llevarlo a la práctica en nuestra comunidad más pequeña, vamos a vivir en una sociedad mejor cuando estás hipocresías dejen de existir y por otro lado obviamente en términos de política sanitaria y política de salud de prevención de la vida de las personas gestantes.

Hoy se ha propagado el uso de Misoprostol en las zonas urbanas y metropolitanas y eso bajó mucho la mortalidad de esta práctica clandestina pero en el interior y en un montón de zonas de menos recursos siguen sucediendo en prácticas tremendas que ponen a las mujeres sometidas, arriesgan sus cuerpos y sus vidas, pero así no lo fuera y uno puede acceder a la mejor clínica, la clandestinidad a la que se somete a la mujer, esa es una práctica que la sociedad entera debería de repudiar.


  • ¿Crees que te costó más llegar a donde estas por ser mujer?

Creo que más que contarme haber asumido el cargo de concejal y tener un lugar en la lista en el 2015, me costó más el desempeño fundamentalmente porque yo soy cupo femenino, necesitaban de nosotras. En el ejercicio del rol de concejal, y en mi rol en particular teniendo presidir un bloque opositor, tuve muchas veces que tomar posiciones contrarias a la oficialismo en un contexto de imposición un pensamiento único por parte del macrismo y de mucha violencia en la práctica política macrista a nivel nacional, provincial, pero también a nivel municipal. Sesiones con patotas en donde las agresiones eran de todo tipo, no sé si a un hombre presidente del bloque opositor le hubiese sucedido lo mismo. Por eso creo que sí, que en el ejercicio del cargo por ahí el hecho ser mujer trae condimentos y características de agresión y violencia, incluso opiniones sobre nuestras características personales, sobre nuestros cuerpos y demás, que seguramente a un hombre no le sucede.


  • Venís perfilando dentro del peronismo como una de las líderes, una de las personas más importantes. Siendo mujer y teniendo en cuenta el fuerte movimiento obrero de la ciudad ¿sentiste también internamente alguna traba por tu género?

Para nuestra generación había un antecedente que abrió paso, qué es la figura Stella Giroldi como como intendenta, una mujer que se había ocupado dos veces ese cargo. Pero si es cierto que todavía hoy estamos transitando, a partir de la muerte de Jorge Varela, un periodo de transición en términos de liderazgo en donde el surgimiento de liderazgos está bastante encabezados por mujeres y en ese sentido creo que los cuestionamientos hacia nosotras y la valoración acerca de las capacidades intelectuales no es la misma que le hacen a un hombre. Cristina es el claro ejemplo, es la mujer con mejor oratoria, con mejor capacidad de comunicación, con mejor capacidad intelectual, quizás de todo el periodo democrático y sin embargo se la cuestiona por sus formas, si es soberbia o no, como comunica, si se viste una manera o de otra. Eso en muy pequeñito a nosotras también nos pasa en el plano local.

También es un desafío, no solamente victimizarse por la carga que implica ser mujer, sino tomarlo como un desafío. Lo que entiendo que tenemos, o que por lo menos yo me lo propongo, es encontrar una forma de construcción de poder y de construcción política con prácticas feministas, quiero decir que muchas veces las mujeres en la política o en la disputa del poder adoptamos las formas de los hombres, formas tradicionales, de las que aprendimos y creo que es un gran desafío pensar cómo es la construcción de poder y la administración de ese poder desde un rol feminista. Eso no está escrito en ningún lado y tenemos ese enorme desafío, y en ese sentido trato de apoyarme muchísimo las compañeras que te van marcando de alguna manera el rumbo. Porqué, finalmente, entre todas vamos a poder construir esa práctica política.


  • ¿Crees que marcan cosas de tu personalidad que de un hombre no lo harían?

Si por supuesto, porque un hombre en el ejercicio del poder está relacionado muchas veces con el ejercicio el autoridad, es normal y es una característica positiva. De hecho un hombre necesita capacidad de liderazgo, por ejemplo caso de Rubén Romano. El no es un hombre que venía de la política, pero que aún así tiene mucha capacidad de mando, es un hombre que está dentro de un quirófano decidiendo sobre la vida y la muerte, tomando decisiones permanentemente pero en la práctica social es generador de diálogos muy horizontales y tiene una gran capacidad de escucha, y a el se lo cuestionaba muchas veces por esa falta de autoridad, en el sentido de la autoridad sobre los otros. Esto pasa fundamentalmente en el peronismo porque estamos acostumbrados a líderes muy fuertes y que se imponen. A nosotras por el contrario cuando tenemos algunas de esas características, nos dicen que somos soberbias y autoritarias, nos definen con un montón de características negativas cuando en los hombres son positivas y las celebran.


  • ¿El peronismo en feminista?

El feminismo se parece mucho al peronismo, porque si hablamos correctamente, hablamos de los feminismos. Hay un feminismo liberal y hay un feminismo, que es el que nosotras abrazamos, qué es el feminismo popular y cuando decía primero que me preguntaste que es el feminismo, dije que es un movimiento profundamente reivindicativo y el peronismo a las claras ha tenido muchísimas iniciativas reivindicativas pero que nunca las comunicamos cómo feministas. En nuestro gobierno anterior la Asignación Universal por Hijo, la jubilación de ama de casa, reconocer el trabajo mal remunerado de muchísimas mujeres, el empleo en negro, los programas Ellas Hacen y muchísimos más han sido feministas y quizás por miedo a abrazar ese término nunca se comunicaron de esa manera. Sin duda el peronismo también es profundamente reivindicativo, desde sus inicios en la figura de Eva que ha tenido un rol fortalecedor en la vida y el trabajo de las mujeres, más allá de los estereotipos de aquel momento. El voto por ejemplo. Si nosotros pensamos que en el piso de la pirámide de Shiny que mide la pobeza, están un hombre cada cuatro mujeres y pensamos cuáles han sido nuestras políticas para sacar a la mujer de ese lugar, te puedo decir que peronismo es feminista aunque nunca se ha definido así.

Creo que nuestra generación es la que le viene incorporar al peronismo el concepto de feminismo sin prejuicios, sino por el contrario como una forma de fortalecimiento de nuestro espacio político y además como una forma de ponerlo a la altura de la demandas sociales del tiempo que nos toca vivir.

  • Alberto Fernández se ha expresado sobre muchas problemáticas feministas, ¿crees que este es un gobierno con perspectiva de género?

Estamos iniciando este nuevo mandato, y hay una voluntad muy fuerte de Alberto de recoger lo revolucionario y lo reivindicativo del movimiento de mujeres. La creación de los ministerios de la mujer en la Nación y la Provincia dan cuenta de eso, la aplicación de la Ley Micaela, teniendo al propio presidente dispuesto a dar cumplimiento y a capacitarse. Que todos los funcionarios de la administración pública se capaciten en perspectiva de género es un gran avance, creo también que estamos comenzando y le falta muchísimo para de verdad tener perspectiva de género en los tres poderes del Estado. El judicial es un órgano de mucha resistencia, es el órgano del estado profundamente patriarcal por excelencia, ahí hay una tarea enorme para hacer. Las Cámaras Legislativas son en alguna medida la caja de resonancia de la sociedad, entonces ahí se ve un poco todo lo que pasa fuera y el Poder Ejecutivo tiene la inmensa responsabilidad de profundizar la perspectiva de género para que cuando la ciudadanía se tope con el Estado o requiera del estado se le puedan brindar servicios prestaciones y respuestas sociales de la mejor manera posible.

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