El sábado robaron en un edificio de la calle Mendoza, y los mismos malvivientes volvieron a intentarlo pocas horas más tarde. La reiteración de hechos delictivos en los últimos tiempos modificó abruptamente la dinámica de un vecindario que durante años se destacó por su tranquilidad, obligando a los vecinos a convivir con un nivel de inseguridad hasta ahora desconocido.