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La UTN Delta y el INTA avanzan con una patente para detectar el deterioro de los alimentos

hace 2 minutos
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El desarrollo combina materias primas de origen vegetal con un sistema que modifica su tonalidad ante cambios químicos asociados a la pérdida de frescura. La iniciativa busca abrir nuevas posibilidades para la industria alimentaria y el cuidado del ambiente.

De izq. a der: Marina Gutiérrez y Graciela Corbino
De izq. a der: Marina Gutiérrez y Graciela Corbino

La Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Delta (UTN FRD), presentó ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) una solicitud de patente para una bioetiqueta inteligente y biodegradable que permite identificar cambios en el estado de conservación de los alimentos.


La tecnología es resultado de cinco años de investigación conjunta entre Marina Gutiérrez, investigadora de la UTN Delta, y Graciela Corbino, del INTA San Pedro. El proyecto apunta a desarrollar una alternativa sustentable para el control de la frescura de los productos alimenticios.


Una etiqueta que cambia de color


Marina Gutierrez, investigadora de la UTN Delta
Marina Gutierrez, investigadora de la UTN Delta

El dispositivo está elaborado a partir de almidón de batata e incorpora extractos vegetales que funcionan como indicadores naturales. Su mecanismo se basa en un sensor colorimétrico que reacciona ante variaciones del pH vinculadas con los procesos de deterioro de los alimentos, generando cambios de color que permiten advertir esas modificaciones.


Además de su función indicadora, la propuesta busca reducir el impacto ambiental de los materiales utilizados en el envasado. Según lo informado, la bioetiqueta es compostable y fue concebida bajo criterios de economía circular, con un proceso de producción de bajo costo. El desarrollo recibió el reconocimiento del Ministerio de Economía de la Nación a través del Sello Bioproducto Argentino.


Aplicaciones en la industria alimentaria



Graciela Corbino, investigadora del INTA San Pedro
Graciela Corbino, investigadora del INTA San Pedro

La innovación podría incorporarse a envases de alimentos frescos, carnes, lácteos y productos procesados. También presenta posibilidades de aplicación en centros de distribución, supermercados y durante el transporte de mercadería, con el objetivo de facilitar el seguimiento de las condiciones de conservación.


La iniciativa se vincula con dos desafíos del sector: mejorar el monitoreo de los alimentos y contribuir a disminuir el desperdicio. No obstante, la variación de color funciona como un indicador de cambios asociados al deterioro y no reemplaza, por sí sola, los controles sanitarios necesarios para determinar si un producto es seguro para el consumo.


Una nueva etapa para el desarrollo


Con la solicitud de patente en trámite, la UTN FRD y el INTA buscan avanzar en la vinculación tecnológica para acercar la innovación al sector productivo. Esta etapa contempla oportunidades de licenciamiento y desarrollo conjunto con empresas de la industria alimentaria y del envasado, así como con inversores interesados en su posible implementación comercial.

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