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"Estamos escondidos y olvidados"

En el predio de la ex Facera, escondidos y olvidados, viven decenas de familias en una condición de absoluta precariedad. Sin agua corriente, cargando baldes como en el siglo XVIII, desprovistos de los servicios básicos y esenciales, y tratados como delincuentes es como transcurren sus días entre las falsas promesas de la oposición y la estigmatización del oficialismo. Trabajan duro, se esfuerzan, y no quieren que les regalen nada: solo piden oportunidades para acceder por la vía legal a un terreno, a una vivienda, y a una vida digna. Pero, al parecer, piden mucho. "Cada vez que hacemos reuniones allá adelante para pedir por el agua nos mandan a la policía. Parece que no tenemos derecho a nada". Mirá el video de nuestra visita al lugar y el testimonio de sus vecinos.

En Campana, y a 300 metros de la Ruta 9, pero completamente olvidados y estigmatizados, viven más de 40 familias. ¿Cómo es vivir sin agua y en la más absoluta precariedad en pleno siglo XXI?

Hace algunos días visitamos el predio de la Facera, ubicado entre los barrios Lubo y La Josefa. Allí, hace más de 25 años funcionó una fábrica de ladrillos, pero hoy, en ese extenso pedazo de terreno, decenas de familias se instalaron como única vía para tener un techo para vivir. Nos encontramos con vecinos con muchas ganas de ser escuchados y necesidades urgentes de ser atendidas, con la falta de agua como primera indiscutida de la lista.


Jorge fue quien nos recibió. Nos describió cómo es la realidad en la que se encuentran, y "ocultos" fue una de las palabras que más utilizó. Se trata de familias que tienen que amoldar su vida diaria a la falta de agua y de servicios básicos. Sí: falta de agua, en el siglo XXI, y en una de las ciudades con mayor PBI per cápita del país. Aunque parezca increíble, reciben agua que les trae un camión, la cual acumulan en tanques y deben transportar 4 o 5 veces hasta sus viviendas, la mayoría de las veces a pie. Encima, la cantidad de agua que reciben es escasísima, lo que hace que no puedan ni regar correctamente sus huertas ni alimentar suficientemente a los animales de granja que crían.

La cría de animales de granja es una actividad común en el predio. Pero la escasez del agua hace que ''o toman agua los animales o tomamos nosotros''. Lo mismo sucede con las huertas, a las que no pueden regar con la frecuencia y con la intensidad que requerirían.

"Acá no entran ni los remises" expresó a nuestra cámara Jorge para dimensionar el nivel de precariedad y de desigualdad en el que se encuentran. "Acá viven cerca de 40 familias, algunas hace 6 años y otras hace 2 o 3, pero el problema principal es que no tenemos agua. Nos traen agua con un camión a unos tarros y lo usamos para todo, para los animales, para limpiar, para higienizarnos, para tomar. Pero no es lo que queremos, queremos tener un agua un poco más saludable". Con este calor está hirviendo el agua, ¿en el verano, qué vamos a hacer con las criaturas? Acá hay gente grande, hay gente con discapacidad, muchos chicos, y el agua es muy importante". Jorge, tristemente, considera necesario tener que dar explicaciones de por qué su gente necesita agua corriente.


"Cada vez que hacemos reuniones allá adelante para pedir por el agua nos mandan a la policía" comentó Jorge indignado, y agregó: "parece que no tenemos derecho a nada".

También explicó que todos en el predio tienen voluntad de dialogar con los funcionarios municipales pero hasta el momento no han tenido respuesta. Sí mencionó que hace unos meses les realizaron un relevamiento, que estuvo a cargo de la concejal y referente territorial de Otamendi, Ángela ''Porota'' Medina.


"Ellos se hacen los que no saben que estamos acá. Cuando vino esta señora Porota le dijimos ''pero vos sabes que nosotros estamos acá'', ''no yo no sé nada'' comentó Jorge que le respondió. ''Pero ¿cómo no van a saber? Si estamos en Campana, a 300 metros de la ruta 9. Se sabe que estamos acá, que no somos los dueños. Pero por más que uno no sea el dueño creo que tiene derecho al agua y a otros servicios también".

Pese al duro trabajo que realizan, los habitantes del lugar están muy lejos de tener una vida digna. Sin oportunidades ni ayuda de ningún tipo, y a veces incluso con trabas, todo se les hace muy difícil. Claramente, la deseada virtud de la ''meritocracia'' no aplica en el predio de la ex fábrica de ladrillos.
La problemática del agua se ve incrementada por la de pandemia y la necesidad de extremar las medidas de higiene para prevenir el Covid-19: "Estamos acá escondidos y olvidados. Porque nunca nos trajeron ni un litro de lavandina. Si necesitábamos una vacuna, si los chicos podían ir al médico, jamás se preocuparon".

Jorge también relató que hace algunos meses desde el Municipio enviaron topadoras que les cortaron la conexión lateral con los barrios linderos, que era utilizada para llevar los niños a la escuela o ir a la salita. Actualmente, para ingresar o salir del lugar hay que recorrer varios metros desde una muy precaria calle de ingreso que conecta la zona donde están las viviendas con la Colectora.

Los depósitos de agua de los vecinos de la Facera. El municipio trae una insuficiente cantidad de agua al lugar, la cual debe ser trasladada varias veces al día -casi siempre a pie- hasta las viviendas. Así viven campanenses en el año 2020, como en el siglo XVIII.

En el recorrido por el lugar, donde nos mostraron los animales que crían y la huerta que construyeron gracias al programa "Sembrando Campana", también charlamos con Paola, otra de las personas que vive allí. En este caso, con sus hijos y su esposo. Ella también se manifestó respecto a la problemática de la falta de agua, y el trabajo diario que conlleva trasladar el agua de los depósitos que tiene cada vecino hasta el interior de las viviendas. "El camión viene una vez cada dos días, pero antes si llovía no venía, una vez estuvimos como 5 días sin agua", manifestaron. Además, en varias ocasiones hizo referencia a las dolencias físicas que padece producto de cargar tanto peso tan seguido.


Otro de los puntos importante para los vecinos de lugar es poder conseguir, con la ayuda y la intermediación del Municipio, la titularidad de los terrenos "Si nos dan una cuota accesible nosotros queremos pagar. No queremos que nos regalen nada. Muchos piensan que acá nadie trabaja, pero acá todos trabajamos. Todos tenemos derecho a tener una vivienda, agua, luz, y también tenemos ganas de tener algo legal".


Mira la recorrida que hicimos por el predio, y la charla que mantuvimos con Jorge y Paola:


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