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Alonso se pronunció a favor de la Ley de Legalización del Aborto y la de los Mil Días

"Las que desde siempre luchamos por los derechos humanos de las mujeres, defendemos una maternidad cuidada, deseada, querida, respetada. Estas dos iniciativas van en ese sentido”, señaló la Diputada provincial de nuestra ciudad.

“Es inaceptable transformar a la gestación en una obligación y una condena por tener sexo, ni hablar en el caso de un abuso”, reflexionó la Diputada Alonso.

Hay falta de empatía, sobre todo de los hombres: es común escuchar cualquier tipo de calificativo contra las mujeres que abortan, y dicen que las mujeres interrumpen un embarazo por irresponsables o hasta las califican de asesinas. Y generalmente es exactamente lo contrario: sólo las mujeres sabemos de la enorme responsabilidad que supone cuidar de las otras y los otros. Estamos frente a la oportunidad histórica de dejar atrás una ley que además de ineficaz, es profundamente injusta en términos de género”, dijo la Diputada Soledad Alonso al ser consultada sobre la inminente votación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (I.V.E.) y el debate de la Ley de los 1000 días, de acompañamiento efectivo de la maternidad.


Según explicó la legisladora bonaerense, por año se producen 15 mil egresos hospitalarios en la provincia de Buenos Aires por complicaciones en abortos, lo que representa el 40% del total del país. “Al margen del duro trance que significa para la paciente, habrá una reducción en tiempo de internación y atención que se reducirá significativamente, lo cual es beneficioso también en términos presupuestarios. Por otro lado, se desterrarán las secuelas de la clandestinidad: problemas de salud, inclusive a la infertilidad, o en los peores casos a muertes evitables. Legalizarlo implica que sea una práctica ambulatoria y medicamentosa en el 95% de los casos. Además, si es legal, a futuro habrá menos abortos porque hay un seguimiento de la paciente que tendrá un acceso a métodos anticonceptivo para evitar la repetición de las gestaciones involuntarias. Y en los casos en que los embarazos se producen en contexto de la violencia de género, la intervención desde el Estado será más eficaz que hasta el momento. Este proyecto es la oportunidad de dejar atrás la injusta y humillante clandestinidad del aborto”.


“Las que –continuó- desde siempre luchamos por los derechos humanos de las mujeres, aspiramos una maternidad cuidada, deseada, querida, respetada. Estas dos iniciativas van en ese sentido. Desde el Estado, el aborto se enmarca en la perspectiva que incluye la Educación Sexual Integral (ESI) en todo el sistema educativo, y el programa de Salud Sexual y Reproductiva. De todas formas, hablamos de relaciones humanas y siempre va a ser necesario tener acceso a la práctica del aborto en condiciones dignas. Creo que es inaceptable transformar a la gestación en una obligación y una condena por tener sexo, ni hablar en el caso de un abuso… Es considerarnos a las mujeres un instrumento de la reproducción humana, más allá de nuestra propia voluntad y proyecto de vida".

En ese sentido, recordó que el dictamen favorable que posibilita tratamiento y sanción de la Ley de I.V.E. fue a partir de las modificaciones que fueron añadidas en el Senado. Los dos cambios acordados con la cámara alta son que las clínicas religiosas pueden aducir "objeción de conciencia" para no realizar interrupciones voluntarias, pero deben trasladar a la paciente sin dilaciones para garantizar el derecho. El otro cambio es que las adolescentes gestantes de 13 a 16 años deben estar acompañadas de adulto para poder solicitar la interrupción.


1000 DÍAS

Alonso además recordó que junto al Proyecto de Ley de I.V.E, se promueve el debate de la Ley de los 1000 Días “que mejora el alcance de las políticas públicas frente a las decisiones reproductivas o no de las mujeres”.


Apunta a acompañar, proteger y apoyar integralmente a las embarazadas, puérperas y recién nacidos. Su objetivo es que ninguna mujer sienta que es una opción abortar si es que tiene falta de recursos y el Estado tiene que estar allí acompañando a la mujer. Consta de cuatro etapas: durante el embarazo, que comprende desde su detección hasta el parto; desde el nacimiento hasta los 6 meses de vida con foco en la lactancia materna; a los 6 meses con la incorporación de las primeras papillas hasta el primer año del niño y hasta los 2 años, donde se destaca la alimentación complementaria”, comentó.


La ley de los 1000 días propone la creación de una nueva Asignación por Cuidado de Salud Integral: pago de una suma de dinero, a abonarse una vez por año, por cada niño o niña menor de tres años de edad, que cumpla con el plan vacunatorio obligatorio y el programa sanitario nacional; y también la extensión del pago por la Asignación Universal por Embarazo: hasta la fecha se percibían seis mensualidades; con este proyecto se extiende a nueve mensualidades, abarcando la totalidad del embarazo.


Como parte del extenso acompañamiento, entre otras medidas, también está prevista la provisión pública y gratuita de insumos esenciales durante el embarazo y la primera infancia en especial, como por ejemplo medicamentos esenciales, vacunas, leche, alimentos para el crecimiento y desarrollo saludable en el embarazo y la niñez… la visión del presidente Alberto Fernández, a la que adhiero totalmente, es que el Estado debe estar presente en estos momentos trascendentales de la familia para acompañar y brindar cuidado y protección durante el embarazo de la mujer, el nacimiento del hijo o de la hija y en el desarrollo de la primera infancia del recién nacido o de la recién nacida", concluyo Alonso.