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A partir de julio, se prohibirá el uso de bolsas de polietileno en la ciudad

La concejal de Juntos por el Cambio, Romina Buzzini, destacó la inminente puesta en marcha del programa de la Dirección General de Bromatología y Zoonosis “Decí no a la bolsa de nylon”, que implicará que comercios dejen de entregar bolsas plásticas.

Buzzini y Brutti trabajaron de forma conjunta para crear este importante proyecto

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, se dio a conocer la noticia de que a partir del 1º de julio, se prohibirá el uso de bolsas de polietileno en la ciudad.


El programa “Decí no a la bolsa de plástico”, implicará que los supermercados, hipermercados, autoservicios y almacenes de alimentos y bebidas del partido de Campana dejen de entregar bolsas plásticas.

La ordenanza, que fue impulsada por la concejal de Juntos por el Cambio, Romina Buzzini, tras ser trabajada en de forma conjunta con el director General de Calidad Ambiental, Bromatología y Zoonosis, Gonzalo Brutti, a los efectos de reducir el impacto ambiental que producen las bolsas. La misma se enmarca dentro de las leyes Nº 13.592 y Nº 13.868.


“La temática del plástico es considerada una problemática global y muy compleja de abordar, por lo que se debe disminuir su producción y consumo, promover su reemplazo por materiales biodegradables y manejar adecuadamente sus residuos, optando por la reutilización y reciclaje”, enfatizó la edil al respecto.


En este sentido, destacó que “las bolsas reutilizables están hechas con materiales reciclables que permiten usarlas reiteradas veces. Además, por su tamaño, pueden trasladar, en promedio, la misma cantidad de productos que habría que cargar en tres o cuatro bolsas livianas”.

“Cada año, los supermercados, hipermercados y autoservicios de la Ciudad consumen más de 500 millones de bolsas. Con esa cantidad, si se formara un sendero se obtendría una línea de 275 mil kilómetros, suficiente para dar casi 7 vueltas alrededor del planeta en la línea del Ecuador”.

Además, aseguró que las bolsas sueltas en las calles tapan sumideros, se escurren por los pluviales, y forman “diques” que atrapan otros residuos y perjudican el buen funcionamiento de los sistemas de drenaje.

El principal objetivo es disminuir el impacto ambiental que provocan las bolsas de nylon

Por otra parte, manifestó que alrededor de un tercio del material que se retira por la limpieza de los sumideros y bocas de tormentas, como así que el plástico descartado afecta a la supervivencia de la flora y fauna, y sobre todo acuática.


“Es muy importante que en la ciudad se implemente esta ordenanza y es necesario que los vecinos tomemos conciencia respecto de esta problemática y realicemos un consumo responsable y estimulemos el cambio de hábitos tanto en comerciantes como clientes”, concluyó Buzzini.